jueves, 2 de agosto de 2012

Capitulo 9


(9)

     Un silencio sepulcral nos rodeo. Ambos nos miramos... su mano fue bajando a mi barbilla y levanto un poco mi rostro; yo... solo trataba de mantenerme de pie.

-¿estas bien?
-¿que?
-Es solo que... tu mirada
-¿que tiene?
-no está aquí con migo
-¿que quieres decir con eso?
-Es una idea extraña, pero...- acerco su rostro - no me estas mirando...

     Su idea era confusa. Claro que le miraba; como separar la vista de esos grisáceos ojos, oscuros como nubes de lluvia. No estaba bien. Sentía mi cuerpo pesado, clavado en el suelo; mis manos firmemente tomando esa taza de porcelana, agonizando ante el calor que irradiaba. Siendo sincera, ansiaba por sentir un calor más humano.

-Si sigues apretándola de ese modo la romperás-
     Aparto su mano de mi rostro y quito de mis manos la taza. Se aparto de mí y la coloco en el desayunador, junto a la suya aun humeante. Mi cuerpo estaba adormecido. Tarde un poco en recuperarme y lo que hice fue huir. Salí de la cocina y fui a mirar la colección de libros, tratando de despejarme con esos títulos y autores. Le escuchaba moverse por la otra habitación de una forma, indecisa... hasta que le escuche acercarse. 

::::Dio un vuelco mi corazón::::


-Son demasiado libros... ¿no crees?
-Son buenos títulos.
-Si... la soledad te da mucho tiempo de leer... ¿Algún autor en especial?
-No...


::::Silencio::::


     Rozaba con la yema de mis dedos el viejo lomo rojizo de un libro, esperando el fin de tal silencio. Sus pasos lo rompieron y la sensación de su mano en mi hombro volteando mi cuerpo delicadamente para verle de frente rompió todo a mí alrededor.

-¿que sucede? - pregunte
-No puedo responder tal pregunta, ya que ni yo mismo lo sé. Como lo dije antes, hay algo en ti que no me deja dejarte de mirar. Hay algo que me hace ir hacia ti.... un enigma, un encanto, algo...
Su mirada clavada en la mía. Sus palabras caían como hielo en mi piel.
-Discúlpame...
-¿Por que?
-Por esta excentricidad mía... Debes pensar que estoy loco.
-Si...- Sonrió ante la respuesta y recapacite -Solo un poco, pero entonces ya somos dos.
-¿dos?
-Yo... también siento cierta necesidad hacia ti; Desde esa primera vez que te vi, hubo algo que, que no me dejo. Tengo miedo de tal sensación...


:::: -¿Por que temes al contacto humano? ::::




:::: -Por que... temo salir lastimada... sentir ese dolor partiendo mi pecho
y esas lágrimas rasgando mi rostro por las noches... ::::




-¿Piensas que todo mundo te lastimara?
-No... pero existe esa posibilidad y no quiero volver a sentirme herida...
-Tu pasado te atormenta... no tienes por qué atarte a el...
-Quiero atarme a el...


:::: -Yo no te dejare... ::::




Un toque eléctrico desencadeno toda una reacción en mi cuerpo. Sus labios presionándose contra los míos, cálidos y latientes, me desarmaron y los pensamientos se rasgaron.

No hay comentarios:

Publicar un comentario