domingo, 22 de septiembre de 2013

Capitulo 15



(15)
El olor del té inundo la cocina. Tomamos un desayuno abundante; sentados en el desayunador hablando casualmente de cosas que... quizás carecían de importancia, pero sonreíamos y nos apartábamos del mundo.

-Hace tiempo que no sonreía de esta forma.
-Te ves hermosa cuando sonríes.
-Creo que solo contigo sonrió así
-Pues me alegra que esa sonrisa sea solo para mi

      Dibuje ese alegre gesto en mi rostro y baje la mirada clavándola en el té. De pronto me sentí de nuevo vulnerable, como si todo fuera un sueño y de un momento a otro todo se fuera a desvanecer y despertaría sola en mi habitación.

Tenía miedo, miedo de perderle y quedar sola de nuevo.

-¿Sofía?
-Dime
-No tengas miedo
-¿Qué?
-No tengas miedo, yo estoy aquí.
-No tengo miedo - respondí en tono defensivo.
-Puedo verlo en tus ojos y más en esa lágrima que quiere salir de tus ojos.

      Me sentía tonta al ser tan fácil de leer e interpretar. Si, una lágrima quería salir pero no la dejaría, no le dejaría amargar esos momentos.
 
-Perdona
-Esta bien... yo también tengo miedo. Es tonto decir que tengo miedo de perderte, nos conocemos de tan poco y sin embargo, siento que eres alguien importante en mi vida, locamente te necesito.
 
Levante la mirada, dudando de si podría contener las lágrimas.

-Dije que te quería, y hasta me atrevo a decir que estoy enamorado de ti, me atrevo a decir que te amo... y así es, te amo. Soy un loco y quiero que me concedan el tiempo para demostrarte que es verdad de lo que digo.
-¿Tiempo? ¿Por qué no lo tendrías?
-Uno... - Dudó apretando sus labios - uno nunca sabe lo que le tiene deparado el destino.
-No hables así, no hay razón para pensar de esa forma.
-Quizás yo tenga una.
-¿Qué dices?
-No te has preguntado ¿Por qué es que yo viviendo aquí, nunca nos hayamos visto antes? Siendo que tu frecuentas mucho estos jardines.
-En algún momento cruzo mi mente tal pregunta.
-Pues... la razón es que yo pase mucho tiempo aquí encerrado. No por que quisiera, sino porque mi condición así lo requería...
-¿Tu condición?
-Así es... durante mucho tiempo estuve enfermo. No sé decirte de que, ya que me lo explicaron muchas veces pero yo, yo nunca quise entenderlo. Lo único que quería era salir de mi cama y volver a disfrutar de la vida, tocar mi violín, oler las rosas... sentirme vivo.
-¿Una vida en cautiverio?
-Por decirlo de algún modo, así fue
-Pero ya estás bien ¿No es así?
-Si... pero los doctores dijeron que era posible que...
-¡No quiero oírlo!- interrumpí un poco sobresaltada, negando con la cabeza, tratando de sacar las últimas palabras de mi mente. - Sabes es mejor hablar de otra cosa
-De acuerdo... qué tal de ¿quién lavara los platos?

      Como si nada de lo anterior se hubiera mencionado, reímos y bromeamos con la limpieza, pero era inevitable el tener esa sensación de advertencia y miedo en el aire... muy dentro de nuestros corazones surgía esa amenaza de que nos perderíamos el uno al otro y eso nos consumía un poco cada día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario