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Los días pasaban de una
manera lenta y tranquila. Como esos sueños de noches de otoño, se cubrían en un
manto de perfección, solo que ahora en su compañía; sintiendo el calor real de
la fantasía y la sensación de no querer despertar. El caminar arropados con el
silencio de la noche, sentir las caricias de la lluvia mientras reímos y corremos
por refugio, cuando disfrutamos de los silencios sosteniendo las miradas,
sonriendo; el fulgor de nuestros labios alimentándose de la pasión y el amor en
nuestros corazones. Secretamente en la oscuridad entregándonos a nuestros
instintos y el calor de nuestros cuerpos. Como un sueño... un sueño real,
palpable, latiente... presente.
Un sutil sentimiento de temor se mete bajo nuestra piel, escudado en uno de esos profundos silencios y una mueca de incertidumbre se mezcla con esa alegre sonrisa. Tomado de mi mano esta ese fantasma recordándome el miedo, haciéndomelo sentir. Miedo a la soledad; quedarme sola con este sentimiento... quedarme sin él.
Un sutil sentimiento de temor se mete bajo nuestra piel, escudado en uno de esos profundos silencios y una mueca de incertidumbre se mezcla con esa alegre sonrisa. Tomado de mi mano esta ese fantasma recordándome el miedo, haciéndomelo sentir. Miedo a la soledad; quedarme sola con este sentimiento... quedarme sin él.
-Ignórale...
-No puedo...
-Entonces vive con el...
-No puedo...
-Entonces vive con el...
Sentir su mano sobre la
mía me hace olvidar tal pensamiento... pero sigue ahí, metido bajo mi piel,
aterrorizando mi corazón. Sin quererlo y sin pensarlo llegue a enamorarme y
llegar a necesitar de alguien, pero es mentira, lo quería, lo deseaba; me
engañaba a mí misma, y el miedo no me lo impidió; llego a decirme:
"detente,
piensa y atente a las consecuencias..."
Lo hice... Me detuve a
pensar, lo único que hice fue llorar. Luego ese sentimiento creció más y más,
hasta que ya no pude negarlo,... Ahora disfruto de ello, sonrió y siento la
felicidad.
¿Cuánto me
ha de durar?
No lo sé... No sé cuándo
habré de despertar de este sueño, cuando dejare de sentir lo que siento o
dejare de tener la dicha de disfrutar de su compañía, sus caricias o sus besos.
Simplemente no lo sé, no quiero saberlo. No quiero despertar, pero algún día
habré de, y cuando ese día llegue caeré al suelo y mis lágrimas rodaran por mis
mejillas humedeciendo mi sonrisa.
Hasta que ese día llegue seguiré de su mano y caminando a su lado;
Hasta el fin de este sueño, sabiendo que quizás
Ese miedo se hará real al final...
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