(17)
El golpear del viento en
la ventana me despertó con un sobresalto. El olor de la lluvia se filtraba y
llenaba mi pecho de una falsa tranquilidad; un sutil frió recorrió mi cuerpo,
como una caricia por mi espalda hasta mi nuca.
-¿Que sucede...?
Su voz perforo mis oídos y un sentimiento de vació cruzo por mi pecho. Voltee a verle, tratando de distinguir su rostro en esa oscuridad. Buscando su mirada, buscando ese sentimiento de bienestar y perfección.
-¿Sofía... estas bien?
-Sí.
Busque su pecho con mis manos y me recosté sobre él; escuchando el latir de su corazón y sintiendo la calidez de su piel contra mi mejilla. Sus brazos me rodearon y sentía sus caricias recorrer mi espalda. El golpear del viento acentuaba el silencio que había entre nosotros; era una sensación de aquellas en que se quiere decir algo, pero simplemente no dices nada... silencio.
-Te amo Sophi
-¿Por qué?
-¿Como que por qué?
-Si... ¿por qué razón me amas?
-Por ser tú...
-¿Que sucede...?
Su voz perforo mis oídos y un sentimiento de vació cruzo por mi pecho. Voltee a verle, tratando de distinguir su rostro en esa oscuridad. Buscando su mirada, buscando ese sentimiento de bienestar y perfección.
-¿Sofía... estas bien?
-Sí.
Busque su pecho con mis manos y me recosté sobre él; escuchando el latir de su corazón y sintiendo la calidez de su piel contra mi mejilla. Sus brazos me rodearon y sentía sus caricias recorrer mi espalda. El golpear del viento acentuaba el silencio que había entre nosotros; era una sensación de aquellas en que se quiere decir algo, pero simplemente no dices nada... silencio.
-Te amo Sophi
-¿Por qué?
-¿Como que por qué?
-Si... ¿por qué razón me amas?
-Por ser tú...
-¿Que soy
yo?
-No lo sé, simplemente tú...
la persona que me lleno de ideas confusas,
aquella que es mi pensamiento de cada mañana,
la que me vuelve loco con sus besos y caricias.
la persona que me ayuda a sobrevivir cada día.
Esa hermosa extraña que tropezó conmigo un día y me enredo con su mirada...
Todo eso y más eres tú.
-No lo sé, simplemente tú...
la persona que me lleno de ideas confusas,
aquella que es mi pensamiento de cada mañana,
la que me vuelve loco con sus besos y caricias.
la persona que me ayuda a sobrevivir cada día.
Esa hermosa extraña que tropezó conmigo un día y me enredo con su mirada...
Todo eso y más eres tú.
-Soy demasiado ¿no crees?
-No, eres lo que eres, y eso es perfecto para mí. Ahora dime, ¿Yo que soy para ti?
-Eres muchas cosas.
-¿Qué cosas?
-Muchas.
-Vamos, dímelo.
-Me es difícil decirlo.
-Has un intento, quiero escucharlo... por favor.
-Eres...
la razón de que sonría en soledad,
el bienestar que siento en mi corazón.
la razón de que sonría en soledad,
el bienestar que siento en mi corazón.
La persona que hace que todo, de un modo extraño, sea perfecto.
Quien me hizo ver la vida de otra manera,
Quien me volvió vulnerable y fuerte a la vez.
-No fue tan difícil ¿verdad?
-Supongo que no.
El viento había cesado y la lluvia caía de modo vehemente, arrullando el silencio y llevándose consigo el sentimiento de vacío.
-Supongo que no.
El viento había cesado y la lluvia caía de modo vehemente, arrullando el silencio y llevándose consigo el sentimiento de vacío.
-¿Tienes miedo?
-¿Miedo
de que?
-No lo
se, miedo a todo esto.
-A
veces... Suelo sorprenderme pensando en que esto no es real ¿sabes?.
-Es real,
lo que fue irreal fue la forma en como paso, tan de la nada y sorpresivo. Es
por eso que tenemos esa sensación de que es un sueño.
-¿Un buen
sueño?
-Un buen
sueño.
Su
respiración era pausada y tranquila. El arrullo de la lluvia nos adormeció y el
silencio nos cobijó. "Un buen sueño" pensé hasta quedarme dormida
sobre su pecho.
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